miércoles, 19 de mayo de 2010

Despedida

Despedida. Una palabra tan extraña. Palabra que contiene, además de nueve letras, muy variables emociones.
A veces las despedidas son buenas, sobre todo cuando aquello de lo que nos despedimos ya no nos sacaba una sonrisa del rostro, pero también existen aquellas que marcan el alma, que nos dejan un vacío y que la melancolía se encarga de llenar, despedidas que no quisiéramos dar, despedidas que tal vez no sean para siempre pero dejan caer algunas lágrimas saladas.
Hoy despedirme no fue tan difícil como pensé, pero lo será dentro de algunos días, algunas semanas, tal vez algunos meses o hasta años, cuando mire atrás y me dé cuenta de todo aquello que alguna vez fue parte de mi presente, aquello a lo que le dije adiós.
Porque en esta vida, es en estas ocasiones cuando uno comprende que todas las despedidas están llenas de nostalgia.

1 comentario:

caracola dijo...

a lo mejor no tiene porqué ser una despedida para siempre. puedes planteártelo como un hasta luego. siempre algunas veces es bonito reencontrarte con tu "pasado" de alguna manera sútil y leve :). un besito <3