viernes, 30 de diciembre de 2011

2012

Simplemente....






FELIZ AÑO NUEVO



Un año nuevecito para comenzar a soñar...



miércoles, 28 de diciembre de 2011

Pretextos para hablarte

Y mi mamá, como es muy sabia me dijo: 


-Escríbele de vez en cuando, aunque sea sólo para saludarlo, puedes decirle: "Hoy me acordé de ti porque vi una ranita con lentes".


Esperemos que la sabiduría materna no falle esta vez. 



viernes, 23 de diciembre de 2011

NaVidad

Y la vida es tan simple como decir:


F E L I Z    N A V I D A D


Felices Fiestas a todos ustedes que pasan por aquí. Un beso. Y una sonrisa de MonaLisa, obvio.

martes, 20 de diciembre de 2011

Dolor de cabeza

Vamos de regreso por la noche, mi papá maneja y yo siento que la cabeza me va a estallar. Las luces navideñas y la oscuridad se vuelven una confusión en mi mente, no distingo entre las sombras y los colores, todo es un caos. Mi padre me habla pero no entiendo bien lo que dice, aún así le contesto, no recuerdo qué. Hace frío, mis manos están heladas, no me siento el corazón y creo que tengo fiebre. A pesar de mi confusión logro distinguir un P.S. I love you de los Beatles, que suenan desde hace un rato, quisiera cantar, pero hasta parpadear me duele. No entiendo la razón de este dolor, entonces recuerdo cuando uno de mis profesores nos contó la historia de un hombre que de pronto sintió un horrible dolor de cabeza y luego murió. ¿Qué tal si me pasa lo mismo? ¡No quiero morir ahora, soy muy joven! Además siempre he pensado que si muero será en Octubre o en Noviembre, pero Diciembre...no, ¡ni loca! Todavía no termino de pensar esto cuando siento hundirme en la noche, todo es negro, voy cayendo y no parece haber final.... de pronto apareces tú. Siempre tú en el fondo de todo, siempre siendo mi más terrible dolor de cabeza.



sábado, 10 de diciembre de 2011

Y brillar por tu ausencia

Y soportar una vez más:




El
Insoportable
Brillo
De
Tu
Ausencia


Habré de levantar la vasta vida 
que aún ahora es tu espejo: 
cada mañana habré de reconstruirla. 
Desde que te alejaste, 
cuántos lugares se han tornado vanos 
y sin sentido, iguales 
a luces en el día. 
Tardes que fueron nicho de tu imagen, 
músicas en que siempre me aguardabas, 
palabras de aquel tiempo, 
yo tendré que quebrarlas con mis manos. 
¿En qué hondonada esconderé mi alma 
para que no vea tu ausencia 
que como un sol terrible, sin ocaso, 
brilla definitiva y despiadada? 
Tu ausencia me rodea 
como la cuerda a la garganta, 
el mar al que se hunde.

Jorge Luis Borges